Cuando el mercado de colágeno creció exponencialmente en la última década, el colágeno bovino era el más utilizado simplemente porque era el más barato y el más disponible. El colágeno marino llegó después, con un precio superior y una narrativa de mayor biodisponibilidad que no siempre estaba bien fundamentada. Hoy, la investigación permite hacer una comparación más precisa y menos ideológica.
Origen y composición: piel de pez vs. cuero bovino
El colágeno marino procede principalmente de la piel y las escamas de pescado —bacalao, tilapia, salmón, atún— aunque también existe colágeno de medusas y otros organismos marinos. Es casi exclusivamente colágeno tipo I, el más relevante para la piel. El colágeno bovino procede del cuero, los huesos y los tendones de ganado vacuno; contiene colágeno tipo I (mayoritario) y tipo III (relevante también para la piel) y tipo II (en preparados de cartílago bovino, más relevante para articulaciones).
Peso molecular y biodisponibilidad: las diferencias que importan
El principal argumento a favor del colágeno marino es su peso molecular inferior. El colágeno marino hidrolizado tiene un peso molecular promedio generalmente más bajo que el bovino hidrolizado, lo que en principio facilita su absorción intestinal y su paso a la circulación sistémica. Los péptidos di- y tripeptídicos —los fragmentos más bioactivos— se generan en mayor proporción en hidrolizados de bajo peso molecular.
Sin embargo, la comparación no es tan simple: el proceso de hidrólisis es tan determinante como el origen. Un colágeno bovino con una hidrólisis optimizada puede tener mejor perfil de péptidos bioactivos que un colágeno marino con una hidrólisis deficiente. Lo que realmente importa es la calidad del hidrolizado y su caracterización —no solo el origen.
Tipos de colágeno presentes en cada fuente
El colágeno marino tipo I tiene una composición aminoacídica con alta concentración de glicina, prolina e hidroxiprolina —los aminoácidos clave para la síntesis de colágeno dérmico. No contiene colágeno tipo II (relevante articular) ni tipo III en las proporciones del bovino. Para objetivos específicamente cutáneos, el tipo I marino es el más directo y mejor estudiado.
Qué dice la investigación comparada
La mayoría de los estudios clínicos más citados sobre colágeno y parámetros cutáneos —incluyendo los de Proksch et al. y Schunck et al.— se han realizado con colágeno marino hidrolizado tipo I. Los estudios con colágeno bovino en parámetros cutáneos son menos numerosos y tienen resultados más heterogéneos. Esto no prueba que el marino sea superior, pero sí que tiene un cuerpo de evidencia más robusto en el contexto específico de la nutricosmética.
Sostenibilidad y trazabilidad: otro criterio de calidad
El colágeno marino tiene un perfil de sostenibilidad potencialmente superior al bovino cuando procede de subproductos de la industria pesquera (piel y escamas que de otro modo serían residuo), aunque esto depende de las prácticas de la cadena de suministro específica. Peptan® de Rousselot —el colágeno de LEVIAL— procede de fuentes trazables con certificaciones de calidad e inocuidad.
Por qué LEVIAL usa Peptan® como referencia
La elección de Peptan® no es un argumento de marketing: es una decisión de formulación basada en evidencia. Peptan® es el colágeno marino hidrolizado con mayor número de estudios clínicos publicados en parámetros cutáneos, con resultados reproducibles y metodologías sólidas. Usar un ingrediente genérico "de colágeno marino" sin trazabilidad ni estudios propios sería menos costoso pero mucho menos honesto desde una perspectiva científica.


